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Identifican un “interruptor protector” en el cáncer de la sangre más frecuente que abre nuevas vías para su diagnóstico y tratamiento

20 de abril de 2026

Un equipo del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC) descubre que un único interruptor molecular, el HDAC7, regula tanto el desarrollo de células inmunitarias sanas como la agresividad del linfoma difuso de células B grandes, con importantes implicaciones para el pronóstico de los pacientes.

Identifican un “interruptor protector” en el cáncer de la sangre más frecuente que abre nuevas vías para su diagnóstico y tratamiento
Identifican un “interruptor protector” en el cáncer de la sangre más frecuente que abre nuevas vías para su diagnóstico y tratamiento

Un nuevo estudio publicado en The Journal of Immunology por un equipo del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC) ha identificado un mecanismo biológico clave que actúa como “interruptor de apagado” en el linfoma difuso de células B grandes (LBDCG), el tipo más frecuente de cáncer hematológico y uno de las más agresivos. Los resultados demuestran que la proteína ** HDAC7** desempeña una doble función: es esencial para la formación de un sistema inmunitario sano y, cuando desaparece en las células tumorales, la enfermedad se vuelve significativamente más agresiva. Además, el equipo ha demostrado que al restaurar HDAC7 en células cancerosas, se puede ralentizar, o incluso detener, el crecimiento tumoral.

¿Qué es el linfoma difuso de células B grandes?

El LBDCG es un cáncer que afecta a los linfocitos B del sistema inmunitario, responsables de producir los anticuerpos que nos protegen frente a las infecciones. Es el tipo más común de linfoma no Hodgkin y representa aproximadamente el 40 % de los casos en todo el mundo. Aunque algunos pacientes responden bien a la quimioterapia estándar (conocida como R-CHOP), un porcentaje significativo no lo hace, y por ello identificar aquellos casos con mayor riesgo de mal pronóstico sigue siendo uno de sus principales retos clínicos.

El “entrenamiento” del sistema inmunitario

Cuando el sistema inmunitario se enfrenta a un virus o una bacteria nuevos, los linfocitos B se concentran rápidamente en los centros germinales de los ganglios linfáticos. En este entorno, podríamos decir que los linfocitos B se someten a un “entrenamiento” intensivo: proliferan con rapidez, afinan su capacidad para reconocer al patógeno con mayor precisión y se diferencian en células altamente eficaces productoras de anticuerpos. Este proceso es fundamental para una respuesta inmunitaria eficaz.

El equipo del IJC, liderado por la Dra. Maribel Parra y las investigadoras Ainara Meler y Mar Gusi-Vives, ha demostrado que HDAC7 actúa como un regulador central de este proceso. En modelos murinos, la eliminación de la proteína HDAC7 en los linfocitos B impide completar su maduración: las células quedan bloqueadas en un estado inmaduro, no generan los anticuerpos adecuados y no llegan a convertirse en células inmunitarias plenamente funcionales. En otras palabras, sin HDAC7, el “entrenamiento” del sistema inmunitario no da resultados.

La conexión con el cáncer

A partir de ahí, las investigadoras analizaron qué ocurre con HDAC7 en el LBDCG. Al estudiar muestras tumorales de pacientes, observaron que muchas presentaban niveles reducidos de este factor regulador clave. Además, el análisis de datos de supervivencia de 292 pacientes con LBDCG mostró que aquellos cuyos tumores mostraban bajos niveles de HDAC7 tenían un pronóstico significativamente peor que aquellos con niveles más cercanos a la normalidad. En este sentido, HDAC7 actúa como un interruptor natural del cáncer: su pérdida favorece la progresión de la enfermedad.

Encender el interruptor: una posible estrategia terapéutica

El hallazgo más prometedor del estudio procede de experimentos realizados en el laboratorio en los que el equipo restauró de forma artificial la expresión de HDAC7 en células tumorales de LBDCG. El efecto fue claro: las células cancerosas dejaron de proliferar, comenzaron a morir y los tumores se redujeron significativamente al reactivar ese “interruptor”.

Estos resultados apuntan a que HDAC7 actúa como un supresor tumoral natural, encargado de controlar la proliferación de los linfocitos B y cuya pérdida contribuye directamente al desarrollo y progresión del cáncer.

Implicaciones para los pacientes

Este descubrimiento tiene dos implicaciones inmediatas y prácticas para las personas afectadas por LBDCG. Por un lado, medir los niveles de HDAC7 en el tumor podría servir como un nuevo biomarcador, es decir, una señal molecular que ayude a predecir la evolución de la enfermedad y adaptar el tratamiento a cada paciente, avanzando así hacía una medicina más personalizada y de precisión para tratar los cánceres hematológicos.

Por otro, el hecho de que la restauración de HDAC7 elimine células cancerosas en el laboratorio sugiere que podría convertirse en una futura diana terapéutica. Comprender por qué se pierde esta proteína en los tumores y cómo reactivarla podría abrir la puerta a nuevas opciones de tratamiento para pacientes que no responden a las terapias actuales.

El Instituto Josep Carreras trabaja con el objetivo de curar los cánceres de la sangre, lo que pasa tanto por mejorar las herramientas de pronóstico, como por desarrollar nuevas opciones terapéuticas para aquellos pacientes que no responden bien a las disponibles actualmente. Aunque serán necesarios más estudios para confirmar estos resultados, este trabajo supone un avance en ambas direcciones: identifica una señal molecular, HDAC7, con potencial para anticipar la agresividad del tumor en el momento de su diagnóstico, y demuestra que su restauración en células cancerosas puede frenar el crecimiento tumoral, lo que abre la puerta al desarrollo de estrategias terapéuticas dirigidas a esta vía.

“Este trabajo identifica a HDAC7 tanto como un elemento clave en el desarrollo normal de las células inmunitarias, como un posible supresor del linfoma. Creemos que puede ayudarnos a clasificar los pacientes con mayor precisión y, a largo plazo, a diseñar nuevas estrategias terapéuticas específicamente dirigidas a quienes más las necesitan”.

Dra. Maribel Parra, Investigadora principal del grupo de Desarrollo y enfermedades linfocíticas. Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras (IJC).

Sobre el estudio:

“HDAC7 is a key factor for the germinal center reaction and its underexpression is associated with DLBCL prognosis” Revista: The Journal of Immunology, 2026, Vol. 215, No. 3 DOI: https://doi.org/10.1093/jimmun/vkag015

Autores: Ainara Meler, Mar Gusi-Vives, Oriol de Barrios, Alba Azagra, Olga Collazo, Javier Melchor, Alberto Del Monte-Monge, Balázs Győrffy, Miriam Verdu-Bou, José-Tomás Navarro, José Ignacio Martín-Subero, Gaël Roué, Almudena R. Ramiro, Sergio Roa, y Maribel Parra.

Entidades financiadoras: Ministerio español de Ciencia, Innovación y Universidades, Deutsche José Carreras Leukämie Stiftung (DJCLS); European Social Fund; CERCA, Generalitat de Catalunya; Fundación Josep Carreras contra la Leucemia.



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